Capuchina: Historia, descripción, taxonomía y mucho más

¿Quieres compartir? Haz click aquí
Share on Facebook
Facebook
0Pin on Pinterest
Pinterest
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Print this page
Print
Email this to someone
email

La planta capuchina es un producto vegetal de importancia ornamental, culinaria y medicinal en el continente americano. Descubramos juntos sus fascinantes aplicaciones.

capuchina

Historia y descripción de la planta capuchina

La capuchina, denominada científicamente Tropaeolum majus, es una planta de origen sudamericano, particularmente observada, cultivada y consumida en la región andina de Bolivia, Ecuador y Colombia, pero sobre todo, Perú, su cuna oficial. Fue de estas montañas de donde la tomaron los españoles en el siglo XVII para llevarla a su Imperio y extenderla por todo el continente.

Su nombre en latín proviene de la palabra trofeo, porque su figura de soporte verde y flor vistosa encima se asemejaba al trofeo de grandes adornos que simbolizaba la victoria en tiempos grecorromanos. En contextos más populares se le asignaron nombres variados, como flor de sangre o llagas de Cristo, por su color, mastuerzo de Indias o berro del Perú, por su sabor, y capuchinas o capucha de monje, por la forma combinada de sus pétalos y espolón.

Es fácil ver el origen de tales apelativos echando un vistazo detenido a la planta. Clasificada como planta trepadora, contiene hojas casi redondas de tamaño mediano, de unos tres a diez centímetros de diámetro, lisas y de bordes ondulados, con un pecíolo dispuesto en el centro que puede llegar a veinte centímetros de longitud y un tallo que sostiene la flor de aproximadamente el mismo largo. El cáliz verdoso de la flor se mueve entre dieciséis o diecisiete milímetros y su espolón posterior tiene un máximo de treinta y cinco.

Pero lo más memorable a simple vista de la planta capuchina es, por supuesto, su flor. De color rojizo en sus cinco pétalos también ondulados, de 2 centímetros y medio a seis centímetros de diámetro en su tamaño, es una flor casi cegadora en su color vivo centelleando con majestuosidad a través de las montañas.

La percepción cromática es tan intensa que genera un fenómeno óptico especial, como un relámpago emitido por la flor, sobre todo al anochecer y en ejemplares con un color cercano al naranja intenso. Literalmente, en ocasiones el contraste entre el aspecto fogoso del vegetal y el verde oscuro circundante es demasiado para la estabilidad del ojo. Entonces aparece el curioso flash, eléctrico en apariencia.

Aplicaciones de la planta capuchina 

La planta capuchina es uno de los productos vegetales del que más se pueden aprovechar sus elementos. Prácticamente toda su estructura puede ser de utilidad médica, estética o alimenticia. Veámoslo parte por parte.

Gastronomía

La utilización culinaria de la planta capuchina empieza desde sus hojas. Éstas tienen un sabor picante e intenso, semejante en cierta medida al berro o el mastuerzo. De allí sus nombres populares antes comentados.

Las hojas cortadas en trozos finos se utilizan para aliñar sopas o ensaladas de sabor único, mezcladas con rúcula, lechuga y vinagre, así como alimentar salsas regulares de tomate. Esto último es especialmente interesante para dar el toque inusual a platos italianos como pizzas o pastas.

Las flores en sí mismas poseen un sabor algo picante pero más ligero, razón por la cual se utiliza en postres, como por ejemplo pasteles o mousse, como instrumento doble de ornamento y saborizante especial. Los pétalos también pueden protagonizar un plato propio, rellenos con queso y pimienta.

También la flor ha sido consumida siendo freída con poco pero muy caliente aceite, por poco tiempo, junto a otros ingredientes troceados, de manera salteada. Así una flor andina se mezcla mágicamente con el estilo de cocina china.

Se puede decir para resumir que toda la estructura de la planta capuchina que sobresalga de la tierra es comestible. Incluso sus semillas pueden ser sumergidas en vinagre picante para fabricar un condimento sustituto de las alcaparras.

Las flores rojizas contienen además una altísima cantidad de vitamina C y luteína, nutrientes y antioxidantes importantes para nuestra vista y sistema inmune. Lo cual nos lleva al aspecto medicinal.

Te invitamos a seguir leyendo sobre otra flor de sol como es la Cannas Indica, ingresa en el enlace y conocerás todo sobre su origen, descripción, hábitat, usos y más.

capuchina

Medicina

El consumo de la planta capuchina incorpora grandes beneficios para nuestro cuerpo. Al ser antioxidante, estimulante sanguíneo, vasodilatador y antiespasmódico, la planta puede ser un gran respaldo para prevenir accidentes cardiovasculares, problemas cardíacos y convulsiones.

Adicionalmente, puede ser un buen desintoxicante, por sus capacidades diuréticas, expectorantes y desinfectantes, en el caso de que se necesite limpiar una herida. Y para que el picante de sus pétalos no se quede sólo en lo literal, señalaremos que puede ser también un fuerte afrodisíaco.

El consumo medicinal de la capuchina puede darse de distintas formas, dependiendo de sus preferencias y del objetivo específico que busca en su salud. Por ejemplo, la vitamina C puede perder sus propiedades de someterse la planta a la cocción.

Por lo que se recomendaría un consumo crudo en ensalada, al igual que en el caso de la propiedad antiespasmódica. De igual forma puede consumirse en infusión para casos de bronquitis o resfriados. Dado que es un buen estimulante del cuero cabelludo, puede fabricarse en casa un tónico para frotarse regularmente, evitando la caída del cabello.

Jardinería 

La planta capuchina puede ser una gran compañera para el jardinero, por varias razones. En primer lugar, es un asistente estético invaluable. Su crecimiento como enredadera y su color penetrante hacen la planta ideal para ornamentar balcones, rejas o terrazas. En segundo lugar, su vistosidad la convierte en un recurso antiplaga, para atraer a moscas o pulgones salvando a las hortalizas sembradas junto a ella en el proceso.

Su cultivo es sencillo, basado en una buena exposición solar, tierra húmeda de buena fertilidad y drenaje funcional, con riegos moderados. Es resistente a varios tipos de clima, siempre que no sean muy extremos y su época de siembra puede ser tanto en otoño como en primavera.

Como es evidente por su posición de señuelo antiplaga, es bastante proclive al ataque excesivo de pulgones, por lo que quizá necesite tratamiento con solución potásica y menos humedad por riego.

Para despedirnos, invitamos a completar la información con el siguiente vídeo, en el que se explica paso por paso el cultivo de planta capuchina.

Copiar fragmento de código
Visitada 111 veces, 1 visitas hoy)

Deja un comentario