¿Cómo sembrar albahaca en el huerto o maceta?

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La albahaca es una maravillosa planta que posee gran variedad de usos culinarios y medicinales. Aquí aprenderemos cómo sembrar albahaca en casa de manera sencilla y efectiva.

cómo sembrar albahaca

Aprende cómo sembrar albahaca en casa fácilmente

La siembra de la albahaca tiene ciertos requerimientos referentes al sustrato terroso utilizado, la temperatura, el espacio, profundidad de colocación y método de trasplante.

Tipo de semilla 

Dada la fácil proliferación y despliegue de la albahaca, podemos considerar un simple paquetito de semillas como suficiente para hacer una siembra considerable, sin tener que desperdiciar material o desechar cierto número de plantas que no podamos cultivar. Un par de ejemplares de este vegetal puede ser suficiente para las necesidades de un hogar entero.

El cultivo puede orientarse hacia distintas variedades dependiendo del tamaño de nuestros espacios, la intensidad aromática o la estética que queramos imprimirles, eligiendo semillas que produzcan hojas pequeñas, otras que produzcan hojas grandes u otras que generen un cromatismo más mezclado, cercano a lo violáceo.

Sustrato inicial 

Lo primero que debemos tener dispuesto para sembrar nuestra albahaca en el ambiente doméstico es tener preparado un buen sustrato de semillero. Ésta es una mezcla ideal de diversas materias fértiles que incrementan el crecimiento de nuestra semilla. Puede consistir típicamente de fibra de coco como base, arena para una hidratación homogénea, humus vegetal para limitar la presencia de hongos nocivos o vermiculita para retener la humedad.

De no tener la disponibilidad de este sustrato ideal, podremos optar por un semillero estándar para plantas de interior, un compost regular de ingredientes parecidos que puede funcionar bien con una gran variedad de plantas para hacer crecer en casa.

Temperatura 

En países del hemisferio norte se suele organizar la siembra de albahaca a principios de primavera, en marzo, y en el hemisferio sur a inicios de septiembre. En ambos casos se trata de aprovechar al máximo la calidez de la estación para cultivar sus hojas por todo el tiempo posible. La albahaca es un producto vegetal cuyo lapso de vida es anual: apenas se acerca el invierno con su fría temperatura, muere.

Como marca global podemos decir que la temperatura adecuada para su cultivo general debe ser superior a 15ºC. En casos de desarrollo en invernadero se podrá contar con calefacción para lograr el clima primaveral adecuado.

Te invitamos a seguir leyendo más sobre la albahaca, ¿Para qué sirve?¿Cómo se consume? y mucho más, encontrarás toda la información ingresando en el link y podrás conocer todo sobre ella.

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Siembra 

Obtenido este compuesto, deberemos distribuirlo en una maceta de diámetro suficiente para que las semillas puedan desarrollarse a plenitud sin tropezarse, separadas entre sí a una distancia de, por lo menos, dos centímetros. Unos doce centímetros de recipiente será suficiente para asegurar esta separación.

Ahora bien, debemos explicar la peculiaridad de la albahaca con respecto a muchas otras plantas. Como regla general, una semilla es un elemento delicado que necesita penumbra húmeda para germinar adecuadamente. El pequeño grano se abre lentamente arropado por la tierra fértil y encuentra su camino para surgir hacia el sol desde el fondo.

Pero la albahaca, quizá heredando el talante cálido de las tierras mediterráneas y por el tamaño reducido de su semilla, necesita luz directa para iniciar su germinación. Por esta razón, sólo deberemos colocar las escasas semillas sobre la superficie de nuestro sustrato elegido, bajo una finísima capa de tierra y regarlas con suavidad, evitando desplazamientos o hundimientos.

Trasplante y segundo sustrato

De mantenerse el regado con regularidad para evitar que el sustrato quede seco, la albahaca puede germinar y crecer muy rápidamente, observándose en pocos días un color azul pálido en su semilla que pronto da paso a sus primeras hojas. Después de poco menos de un mes se observarán de cuatro a seis hojas firmes en la planta.

Entonces será el momento de trasplantar cada una a su propia maceta, de tamaño algo mayor a la primera o huerto urbano, de poseerlo. Podría evaluarse también agrupar dos o máximo tres plantas en la misma, sopesando el nivel de desarrollo de cada ejemplar.

Esta maceta o huerto estará dispuesta con su propio sustrato, esta vez del llamado sustrato para plantas de exterior, con componentes de tierra arcillosa y tierra de jardín, ésta última conformada por un compost vegetal, con arena, un porcentaje pequeño de abono y tierra regular. Es necesario tomar en cuenta la acidez del PH en este suelo fértil, idealmente alrededor de 6.0, para el crecimiento saludable de nuestra albahaca.

El trasplante debe hacerse con mucho tacto, cuidando especialmente que las porciones de tierra adheridas a las raíces (cepellón) hagan el viaje junto con la planta a su nuevo destino, para darle estabilidad. Allí crecerá plenamente la maravillosa planta de albahaca, poniendo a nuestra disposición todo su aroma y dones.

Si tienes interrogantes sobre cómo sembrar albahaca sin semilla, el proceso se basa en cortar el esqueje de una planta, sumergirla durante una semana en enraizante de agua de lentejas para favorecer su desarrollo y plantarla luego en el sustrato ya descrito para plantas de exterior.

Un aroma de alcance histórico 

Denominada científicamente Ocimum basilicum, la albahaca recibe su nombre popular de la cultura árabe, en la cual era bien conocida como producto aromático de inmensas posibilidades curativas y gastronómicas.

Procedente de Oriente Medio y Asia, la albahaca ha terminado constituyendo un vegetal básico de la cocina mediterránea durante siglos, desde su inclusión en la famosa salsa pesto hasta ser un ingrediente crucial en la pizza tradicional italiana.

Por otra parte, la albahaca consumida como té, aceite o directamente a través del mordisqueo directo de sus hojas, puede ser beneficiosa para afecciones del tracto respiratorio, para malestares digestivos o como diurético.

Incluso se ha utilizado como mecanismo para abandonar el consumo de nicotina, para aumentar la cantidad de leche materna durante el proceso de embarazo o como repelente para apartar insectos nocivos de otros vegetales, atrayéndolos hacia sí con su penetrante olor.

En el siguiente vídeo podemos disfrutar de un pequeño resumen audiovisual, desde la organización de un sustrato ligero, pasando por la siembra delicada, hasta el trasplante al huerto urbano.

Hemos revisado brevemente cómo sembrar semillas de albahaca en el hogar. Ahora ¡mucha suerte!

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